Allanaron un campo para hacer algunas constataciones

La propiedad es objeto de litigio entre parientes. Corroboraron quiénes viven en ella y el estado de vacunos.


Policías de distintas áreas participaron este miércoles a la mañana del allanamiento en un campo ubicado en la ruta 146, que al parecer es objeto de litigio entre parientes en una causa que tramita en el Juzgado Correccional 2, según lo detallado por una fuente judicial. El objeto de la medida —que fue ordenada por el juez de turno en feria Marcelo Bustamante Marone— fue hacer una serie de constataciones, dijo el subjefe de la Comisaría 23ª, subcomisario Claudio Bustos. En breve —tiene un plazo de 24 horas—, los efectivos le elevarán al magistrado el informe del allanamiento.

La propiedad que se revisó está ubicada a la altura del kilómetro 141 de la mencionada ruta, en dirección a Beazley. Bustos dijo que la medida no fue solicitada por personal de la Seccional 23ª. Refirió que, al parecer, el expediente es instruido directamente en el juzgado, en donde una mujer habría denunciado la presunta usurpación de ese campo de 1.500 hectáreas.

Efectivos de Caballería, Judiciales de la Unidad Regional de Orden Público (UROP) 1, de la Brigada Ambiental, de Criminalística, además de los de la referida comisaría, dieron cumplimiento al oficio. Eran, en total, unos 18 efectivos, estimó el subcomisario.

Su trabajo era ver quién/es ocupaba/n la propiedad y cuál era el estado de ella y también de la hacienda que hay allí. “Comenzamos la tarea cerca de la media mañana y se extendió por casi tres horas. Ingresamos, hablamos e identificamos a las personas que estaban. Había tres adultos y dos menores. Se los notificó de la medida, que se hizo sin que opusieran resistencia. Se dejó registro de todos los puntos, se hicieron vistas fotográficas y planimetría y el veterinario revisó los animales que estaban ahí; no se hizo un rodeo. Los vacunos estaban en buenas condiciones, no estaban ni lastimados, ni flacos ni deshidratados”, aclaró.

La fuente judicial comentó que la constatación no se pudo hacer en diciembre porque estaba cerrada la tranquera y la Policía no tenía orden de allanamiento. “Pidieron habilitar la feria y se hizo lugar, autorizando a allanar”, explicó.

Quienes estaban en la vivienda estaban al tanto de la causa y tienen abogados, dijo Bustos. “Hay una causa en un juzgado civil”, acotó.

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