Aseguró que no intentó matar a su pareja, sino que quiso salvarla

Declaró que tuvo una "reacción" por la que la víctima cayó al arroyo y que la auxilió de inmediato.


A horas de que el juez Marcelo Bustamante Marone, quien subroga por estos días el Juzgado de Instrucción Penal 3 de San Luis, defina el destino de Luciano Batallán, es decir, si lo procesará o no por intentar matar a su pareja, el imputado contó su versión del hecho por el que está detenido hace una semana. El acusado, de 21 años, declaró que se reunió con E.P., quien era su novia en ese momento, a orillas del río Las Barranquitas, en Estancia Grande, y que por una reacción agresiva de él la chica cayó al arroyo. Pero dijo que al instante la auxilió, que trató por todos los medios de salvarle la vida, rescatándola y haciéndole maniobras de reanimación, cuestión que logró, ya que ella sigue con vida.

Daniel Macías, el abogado de Batallán, comentó que "en los aspectos más importantes" la declaración indagatoria de su defendido coincide con el relato de la víctima. Esos aspectos importantes a los que se refería tienen que ver con la conducta del imputado después de que E.P. cayera al río.

La referencia del abogado respecto a que el imputado y la joven eran novios al momento del hecho dista de lo informado por la Policía en su oportunidad, que indicó que eran expareja.

El letrado dijo que su cliente contó que el domingo 26 de diciembre se reunió con la chica en el arroyo. "Salieron como toda pareja, se compraron una gaseosa en el negocio y fueron al río, a refrescarse un poco, que, por otro lado, era donde iban siempre", indicó.

Luego, cuando estaban a la vera de Las Barranquitas, hubo "un problema entre ellos". Por una cuestión "de resguardo", el defensor no especificó qué fue lo que dijo el imputado en ese pasaje de la indagatoria. Solo se limitó a decir que su cliente admitió que tuvo una reacción que hizo a la chica caer al agua.

"Se produjo un hecho íntimo de ellos y ese fue el detonante para una reacción que tuvo Batallán e hizo que la chica cayera al río. Pero fue por una cuestión accidental, una reacción por esa circunstancia íntima", explicó Macías. Luego, el joven "hizo las maniobras de reanimación" para salvarle la vida y la llevó a su casa, agregó.

"Si mi cliente le hizo maniobras, eso quiere decir que no quería que se muriera. Y eso lo hemos demostrado en este período de presentación de pruebas", manifestó. Desde un primer momento el letrado sostiene que, para él, la carátula de la investigación no debería ser intento de femicidio.

"No hay tal tentativa de femicidio, porque no fue que Batallán llevó a la joven con una intención dolosa de cometer un crimen, sino que iban como cualquier otra pareja a refrescarse al río y, por distintos hechos, ella se cayó, pero no hubo tal intención de quitarle la vida", reiteró.

Macías comentó, por otro lado, que en el hipotético caso de que el juez instructor entienda que sí hubo un intento de femicidio debe contemplar la figura del desistimiento que plantea el artículo 43 del Código Penal. "Si la persona ha ayudado a que no se produzca el resultado, en este caso las maniobras de reanimación que la misma denunciante dijo que le hizo el chico y por las que ella recobró la consciencia plena, ese artículo sostiene que cuando hay un desistimiento de esa naturaleza no tiene pena. No es lo mismo que una persona quiera terminar un hecho y haga todo lo posible para quitarle la vida a otra que otra que, en el momento oportuno, dice 'no, no lo hago'", argumentó. Para el abogado, si el magistrado entiende que existió una tentativa de matar sería, en todo caso, una "tentativa inacabada".

Este jueves, además de la indagatoria del joven, también por pedido de la defensa, ratificó su informe la médica forense, Marcela Gómez, quien revisó a la damnificada.

La profesional "calificó las lesiones como leves, es decir que implican 15 o 20 días de recuperación, y dijo que no hubo peligro de muerte", señaló el letrado.

También para ayer estaba prevista la declaración de un policía, quien explicaría lo que ya han hecho otros testigos, es decir que "la profundidad del río es ínfima, de unos 27 centímetros, al igual que las posibilidades de ahogamiento, de que corra peligro la vida de una persona", agregó Macías. Pero ese testigo, ofrecido también por la defensa, no se presentó a declarar.

Entre sábado y domingo, el juez instructor deberá resolver si procesa o no a Batallán.

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