Cansados de los robos y de vivir con mucho miedo, vecinos del barrio Edén piden seguridad

Advirtieron que los hechos delictivos aumentaron en los últimos cuatro años. El último robo fue en la casa de un periodista, ubicada en Avenida del Fundador de donde se llevaron dinero y diferentes pertenencias.


Un grupo de vecinos se concentró este miércoles a las 11:30 en la esquina de Paso de los Libres y Nogolí, en el centro del barrio Edén. El objetivo fue exponer el malestar que atraviesan por la inseguridad en la zona y porque no reciben respuestas por parte de los funcionarios del Gobierno provincial.

Los testimonios son diversos, pero tienen como común denominador que fueron víctimas de robos en el último tiempo.

Una de las vecinas, Claudia, describió que sufrió “siete episodios”, incluso cuando estaba construyendo su casa y le sustrajeron el material en tres ocasiones. La última fue hace unos días cuando le cortaron la reja para llevarse una manguera que había en el patio.

María Belén vive sobre la avenida, al lado de un local de encomiendas muy concurrido, y contó que tienen un grupo de WhatsApp entre los vecinos y que están todos los días conectados avisando si ven alguna persona peligrosa.

“Yo sufrí un robo hace unos años, a través de un baldío que tengo atrás de mi casa. Hace un mes, en horas de la mañana, intentaron entrar a mi domicilio estando adentro. El viernes, también por la mañana, quisieron entrar por el frente de mi casa”, relató.

Otro de los testimonios surgió de un vecino de hace 30 años en el barrio, Roberto. Padeció la inseguridad en dos o tres ocasiones donde lo despojaron de una bicicleta, una caja de herramientas y hasta “la ropa que estaba tendida en la soga”.

“Fui a la Comisaría Segunda a hacer la denuncia como corresponde, pero nunca recibí una respuesta para saber si habían encontrado algo. Yo tengo todas las medidas de seguridad: rejas en ventanas, en la puerta, alarma. Ya no sé qué hacer, hasta tengo una pared de dos metros y medio de altura, que por encima tiene alambre perimetral. No hay seguridad que alcance”, expresó.

Por su lado, Zulema, comentó que todo el vecindario vive “extremadamente expuesto a la inseguridad continua, de no poder vivir tranquilos”. En su hogar entraron cuando dormían, hace aproximadamente un año.

Tras el ilícito fue la Policía, hubo reuniones barriales donde lograron que haya movimiento de efectivos durante el día, pero “duró poco tiempo y luego volvieron los hechos delictivos”.

Finalmente, otro de los vecinos, Juan, recordó que fue asaltado en 2020, en plena pandemia.

Detalló que los malvivientes ingresaron a su depósito armados: “Me ataron y se llevaron la plata. En otras ocasiones violentaron el portón, se robaron bicicletas, máquinas de cortar el pasto, una caja de herramientas”.

“A la siesta, cuando uno se va a hacer alguna actividad, tiene que dejar todo cerrado porque te pueden entrar por atrás mientras está mi nieta, mi esposa. ¿Cómo te vas tranquilo si sabes que puede estar un tipo en el fondo? No hay tranquilidad”, aseveró.

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