Caso Ortíz: Acevedo sugirió investigar a una familia que tuvo problemas con Abel

Dijo que hay pruebas para investigar a los Figueroa, porque hay testigos que sostienen que Ortiz baleó a uno.


Marcelo Cecilio Acevedo volvió a declarar este miércoles en el Juzgado de Instrucción Penal 2 de Villa Mercedes, en donde lo investigan por asociación ilícita. Él pidió hablar otra vez. Como las dos oportunidades anteriores, en las que fue indagado por el mismo delito y por el homicidio de Abel "Pochi" Ortiz, negó haber sido parte de una organización criminal que, entre otros ilícitos, fue la responsable de la desaparición del joven de 29 años. Y no solo eso: también mencionó cada una de las causas (robo, abuso de arma de fuego y otros delitos) por los que el juez Leandro Estrada entiende que comandó una asociación de tal naturaleza y explicó por qué nunca estuvo conectado con esos hechos. Y sugirió otra línea investigativa que el magistrado podría seguir para saber qué fue lo que pasó con Abel. Indicó que hay elementos probatorios de sobra para investigar a una familia vecina de la expareja de "Pochi", con la que el muchacho tuvo un grave conflicto meses antes de desaparecer. Según algunos testigos, él baleó a un miembro de esa familia y les quemó la casa, refirió el excomisario.

Quien fue jefe de la Comisaría 9ª declaró durante cuatro horas. En la audiencia estuvieron el defensor del excomisario, Hernán Echevarría; Emmanuel Correa Otazú, abogado de la expareja de Abel, Alejandra Espinosa; la representante de los Ortiz, Florencia Ochoa, y también dos hermanos del joven desaparecido. Carolina y Ariel Ortiz pidieron presenciar la audiencia y tener la oportunidad de hacerle preguntas a Acevedo, y el juez accedió.

"Yo nunca he integrado una asociación ilícita ni he cometido delito alguno", dijo apenas empezó la indagatoria. Y pasó a contar cómo conoció a las otras personas que también son investigadas por integrar tal agrupación. Dijo que se puso en contacto con Espinosa en 2014 a pedido del ministro de Seguridad, porque la mujer había reclamado mayor seguridad en el barrio Eva Perón, en donde había tenido problemas con los Figueroa.

A través de la peluquera, con quien hablaba por teléfono y a veces en persona, conoció a María Vásquez, otra sospechosa, quien es amiga de Espinosa. "Creo que la crucé en dos oportunidades en el domicilio de la señora y el único trato que tuve fue de saludos", aseveró.

A la otra presunta integrante de la asociación ilícita, la policía Marcela Rodríguez, la conoció un día que la peluquera había desaparecido y fue hallada luego deambulando en una ruta cercana a Juan Jorba. Acevedo dijo que recibió la expresa orden de Sergio Bertoli, el entonces jefe de la Unidad Regional II, de encargarse de esa búsqueda de paradero. Su tarea, según él, se limitó a pedirle al personal de la comisaría de esa zona que enviara a un policía a buscar a la mujer. Rodríguez se hizo cargo de esa directiva.

Luego, el excomisario indicó que en marzo de 2014, cuando uno de los Figueroa fue baleado y le quemaron su casa, él ni siquiera estaba en la provincia. Dijo que se encontraba en la casa de su padre, en Mendoza. "Fue Martín Estrada quien tomó las primeras medidas sobre ese hecho", precisó.

Respecto a una causa por abuso de arma de fuego, atentado y resistencia a la autoridad contra Gustavo Granero, aseguró que tampoco intervino en esa investigación. "Lo que sé es que se hicieron las actuaciones básicas y después arribó una comisión de Córdoba, que andaba atrás de Granero por el robo de agroquímicos", señaló.

Respecto a una estafa con cheques, conocida como "Caso Ceppi", que el juez también conecta con la asociación ilícita, Acevedo manifestó: "En su momento se intervino, se labraron las actuaciones y se elevó todo al Juzgado".

En relación al caso Ortiz, recordó que entre 2014 y 2015, a pocos meses de la desaparición del hombre, él aportó a la Justicia una grabación que le había dado un efectivo que también declaró como testigo. En ese audio alguien refiere que la noche que desapareció, el 16 de septiembre de 2014, alguien golpeó a Ortiz en Lisandro de La Torre y Leonismo Argentino, lo metió en un auto y se lo llevó.

"Otra de las casualidades que se dieron es que Espinosa dijo que esa noche dejó a Abel en Guayaquil y La Torre, y los Figueroa, con quienes él había tenido problemas, se habían ido a vivir a una cuadra de ahí, en La Torre y Leonismo (...) Es más, uno de los amigos de Ortiz, quien vive por Lisandro de La Torre, declaró que dos meses antes de desaparecer Abel les había dicho que había tenido conflicto con esa familia", remarcó Acevedo.

Dijo que hasta al personal de la Brigada de Investigaciones le había llegado el dato de que a "Pochi" le "habían pegado con un hierro".

"No digo que los Figueroa lo mataron, porque no lo sé, pero si quieren cerrar el círculo está todo para investigar", manifestó. El excomisario indicó una vez más que el hecho de que apunten contra él tiene que ver con una interna dentro de la fuerza, un ensañamiento contra su persona y no con descubrir la verdad.

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