Comenzaron a juzgar a acusado de ultrajar a un nene de 7 años

Ante el tribunal. Godoy llegó al debate en libertad; piden 9 años de cárcel. Foto: Martín Gómez
Ante el tribunal. Godoy llegó al debate en libertad; piden 9 años de cárcel. Foto: Martín Gómez

Omar Luciano Godoy es pareja de la tía de la víctima. Llegó en libertad al debate oral pero tiene un pedido de condena de 9 años.


La Cámara Penal 2 de San Luis comenzó el juicio contra un hombre de 27 años acusado de haber ultrajado a un niño, sobrino de su pareja, en 2017. Omar Luciano Godoy llegó al debate en libertad y con un pedido de 9 años de cárcel.

En la primera audiencia declaró su pareja, tía de la víctima, que lo defendió y sostuvo que al pequeño lo están manipulando; también una psicóloga del Poder Judicial, que aseguró que las pericias indican que, al momento del hecho, el nene era incapaz de fabular.

El hecho ocurrió el 22 de marzo de 2017 en la casa que el imputado aún comparte con su pareja, en la capital puntana.

Según denunció un día después la mamá del pequeño, que entonces tenía 7 años, era habitual que su hijo pidiera irse con su hermana, que solía sacarlo a pasear. Incluso el día del hecho habían planeado ir al centro, por eso, al llegar con su tía, la víctima se fue a bañar.

Allí, según él mismo relató en Cámara Gesell, en un video que fue exhibido ayer, Godoy ingresó, le mostró los genitales y lo ultrajó con el dedo de una mano.

Ante el tribunal compuesto por Hugo Saá Petrino, Adriana Lucero Alfonso y Fernando de Viana, la pareja de Godoy (este medio reservará su nombre para proteger la identidad de la víctima) admitió que el chico estuvo en su casa el día del hecho y que lo bañó junto al hombre, aunque al principio se contradijo y dijo que lo había hecho sola.

Al margen de ello, contó que el acusado nunca se quedaba solo con el niño y que ese día solo se limitó a lavarle la cabeza. También que su sobrino no se quedaba a dormir y descartó que su pareja lo haya tocado. En llanto, dijo no entender la denuncia de su hermana, que pese a pedir una orden de restricción después de acudir a la Justicia “siguió yendo a mi casa como si nada”, dijo.

En su opinión, “al nene lo están manipulando porque él no sabe mentir”. Pero la psicóloga Silvina Grimberg, miembro del cuerpo forense del Poder Judicial, consideró lo contrario.

La profesional fue la encargada de realizar la pericia de Cámara Gesell y luego redactar un informe de conclusiones, donde plasmó que halló “indicadores de abuso sexual” en la víctima y que el niño dio detalles explícitos de conductas sexuales.

También aclaró que el relato quizás fue falto de detalles, pero opinó que eso se debió a que al momento de la pericia el nene tenía dificultades de articulación similares a la dislexia y era tratado por una fonoaudióloga.

Pese a ello consideró, ante una pregunta del fiscal de Cámara Fernando Rodríguez, que no observó indicios de fabulación en el relato y que para fabular se requiere de un esfuerzo mental que el niño no tenía al momento del hecho.

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