Desafectaron a siete beneficiarios del Plan "por pedir que el lugar de un compañero atropellado lo ocupe un hijo"

La cartera que dirige Alberto Rodríguez Saá los devolvió al Programa de Inclusión Social inmediatamente después del siniestro. Ahora están bajo licencia psicológica, pero no reciben la atención. No contaban con los elementos de seguridad, ni el uniforme naranja.


El 9 de noviembre, Omar Videla de 47 años perdió la vida tras ser embestido por un camión en el kilómetro 764 de la Autopista de las Serranías Puntanas, en cercanías del peaje La Cumbre. Sus siete compañeros se presentaron días después en Terrazas de Portezuelo para pedirle al ministro de Obras Públicas, Alberto Rodríguez Saá que el lugar de su compañero fallecido lo ocupe un hijo.

A la secretaria de Rodríguez Saá le transmitieron la inquietud y también pidieron por su estabilidad laboral ya que en la actualidad son beneficiarios del Plan de Inclusión Social afectados al Ente de Control de Rutas que depende Obas Públicas.

El grupo, fue compañero de Videla durante cuatro años en el Programa Parquización de Rutas y presenció el trágico accidente.

También le expusieron a la funcionaria que el lugar donde fue atropellado el trabajador no contaba con la señalización adecuada y no tenía la indumentaria apropiada para cumplir con la tarea y ser visto por el camión.

“No teníamos ropa naranja, no contábamos con banderines y menos con los conos de precaución”, contó un trabajador que prefirió resguardar su identidad en declaraciones

En otro tramo de la conversación con la secretaria y el encargado del grupo aprovecharon para pedir que sean “contratados o incorporados a la planta permanente”.

“Le dijimos que estamos en ‘negro’ y aspiramos a estabilidad laboral”, contó el trabajador a este medio.

La secretaria les respondió que las inquietudes iban a ser consideradas, pero lo que sucedió fue todo lo contrario: “Nos pusieron bajo licencia psicológica por haber estado presentes en el accidente, pero no recibimos la atención profesional. Y a continuación nos informaron que ya no estaremos en el Programa Parquizaciones, nos mandaron de nuevo a la Colonia”.

“Nos sacaron porque pedimos un contrato y por preocuparnos por el hijo de un compañero muerto en el trabajo. Esos les cayó mal”, señaló.

A tres días de cumplirse un mes de la muerte de Videla, la viuda María Elena Agüero, recordó que ese día una amiga de su hija la llamó para contarle que en la ruta había ocurrido un accidente fatal, pero sin ahondar en más detalles.

“Nos preocupamos porque ya era la hora de que mi marido regresara a casa y no llegaba. Comenzamos a llamar, y luego nos dirigimos al lugar donde se reunían para ir a trabajar en el parque sur. Ahí una de las chicas nos informa que la persona accidentada era él, pero en ningún momento recibimos la comunicación del encargado”, comentó.

“Durante cuatro años pidió un contrato, no quería estar más en negro”, dijo Agüero.

Y reveló que “los hacían firmar una planilla donde figuraba que cobraban $36 mil, pero no era cierto, les pagaban $23 mil”.

“Mi marido se murió por 23 mil pesos”, finalizó.

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