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En menos de un año, Lucio entró 6 veces a los hospitales con fracturas y golpes

Pudieron haber sido “señales”, pero no alertaron a nadie. El pequeño de 5 años era una víctima de maltrato en su propia casa: este viernes murió por un una hemorragia interna.


La madre de Lucio Dupuy, Magdalena Espósito Valenti y la novia, Abigail Páez están presas por el homicidio del niño. El sábado les dictaron la prisión preventiva y como el hecho generó un gran repudio en La Pampa (donde incendiaron un móvil policial y atacaron la Comisaría 6° con piedras) se resolvió el traslado de las mujeres al Servicio Penitenciario de San Luis. La indignación también movilizó a los vecinos del Barrio Atuel (en la ciudad de Santa Rosa), donde ellas vivían con el menor.

La Policía valló la cuadra para evitar que se incendiara el hogar y se perdieran pruebas de importancia para la causa.

Este lunes los restos del pequeño fueron inhumados en un cementerio de General Pico donde vive el padre y su familia, mientras, los pampeanos en diferentes puntos no dejan de pedir justicia.

El Diario La Arena publicó detalles de la historia clínica del pequeño, los cuales revelan las veces que en menos de un año entró a la guardia de los hospitales pampeanos con alguna herida.

De acuerdo con los datos que reveló ese medio, Lucio fue atendido por el Servicio de Emergencias Médicas (SEM) el 15 de diciembre de 2020 por “traumatismos de miembro superior”, uno de ellos “superficial”. El mismo día ingresó a la guardia del Hospital Evita con una “fractura expuesta en dedo de la mano”.

Tres días después concurre al Hospital Lucio Molas donde le detectan una «fractura a nivel de la muñeca y de la mano», con fracturas de otros huesos del carpo.

El 22 de enero de 2021 lo atendió un pediatra en el centro de salud del barrio Río Atuel: fue por “traumatismos de miembro superior”, también con uno superficial.

El 1º de febrero lo vuelven a atender en el hospital Evita por un código T14-1 que implica “traumatismo/herida de región no especificada del cuerpo”. Según publica el diario pampeano, eso puede incluir cortes, heridas por punción, laceraciones o mordeduras de animales. El diagnóstico fue “traumatismo”.

E el 23 de marzo su madre lo llevó al Hospital Evita por un traumatismo, y en esa oportunidad le diagnostican “mallet finger”, una deformidad en el dedo que se genera por una fractura ósea de la falange distal. También le hicieron una radiografía de codo, antebrazo, muñeca, mano y dedos.

Al mismo nosocomio entró el viernes 26 de noviembre. Pero ya estaba muerto.

En declaraciones a la prensa, el abuelo de Lucio, Ramón dijo que se hicieron “todos los reclamos y la Justicia no actuó”. Aseguró que las veces que podían ver al niño “siempre tenía una marca”, y que en agosto comenzaron a realizar las denuncias por maltrato: “Jamás hicieron nada”. También contó que el cuerpito de su nieto no solo tenía quemaduras de cigarrillos sino también “pisaduras de zapatillas por todos lados”.

Este lunes la Justicia pampeana ordenó que un grupo de fiscales investigara si el triste final se pudo haber evitado.