En San Luis no cesan los robos de cables: en un mes, registraron 40 nuevas denuncias

Aseguran que Movistar no realiza inversiones. Estiman que hay unos 5 mil usuarios afectados en la provincia.


La situación del sector de la telefonía fija en San Luis va rumbo hacia un fin de año amargo. No paran de registrarse hurtos de cables y eso, sumado a varias dificultades en las centrales de radio base (antenas de celulares), no solo perjudica a los clientes del servicio, sino que tambalea la estabilidad laboral de los trabajadores. Advierten que en el último mes registraron 40 denuncias por robo. Los usuarios de Movistar (ex Telefónica) atraviesan un escenario para el olvido: calculan que unas 5 mil personas están afectadas.

“Hay un abandono y un vaciamiento de la empresa. Tenemos una cantidad de robos importante; no hay forma de controlarlo, mientras que en otras provincias se investigan las chacaritas, indagan quién compra el cobre. Pero a eso se suma la falta de mantenimiento que hay en las radio base, están llenas de yuyos y eso hace más fácil el camino para los malvivientes”, expuso Jacinto García, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Telefónicos de San Luis.

Al momento, han perdido el 40% de sus empleados. La firma ofrece retiros voluntarios y en el gremio remarcan que “juegan con lo psicológico”. Afirman que la falta de inversión y el robo de cables deriva en un impacto directo sobre el personal. García apuntó que el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) es el órgano que debe dar una solución, pero hasta el cierre de esta edición no había trascendido ningún tipo de acción o respuesta.

“Hay un compromiso de la empresa en el que buscan sentarse con nosotros, pero no logran un acuerdo. En Mendoza y San Juan está previsto el 28% de las inversiones y San Luis no figura. Estamos discriminados”, subrayó.

Según puntualizó, el cable que sustraen no se puede vender en ningún sitio. Lo que buscan es el cobre, que a mediados de año rondaba los mil pesos el kilo. Algunos cables llevan hasta 600 hilos de ese metal, mientras que hay otros especiales que cuentan con 2.400 hilos. Lo recolectado por el vandalismo es oro rojizo para el mercado ilegal.

“Nadie ve nada cuando suceden estas cosas, hablamos de que se llevan cables a diez metros de altura. Es inentendible. Hasta hace un mes teníamos unas 600 denuncias registradas, en un mes se sumaron alrededor de 40. No podemos localizar a nadie”, dijo García. Actualmente, en este contexto del 100% de clientes de telefonía fija, solo queda el 20%.

“La gente adulta quiere mantener el teléfono fijo porque es la forma de comunicación que tiene. Además, el fijo daba un servicio como el de internet, que es lo que mantenemos. En el Conurbano, en Santa Fe, en Rosario, en Mendoza, se invierte. Acá no”, insistió.

Desmonte de antenas

En el gremio denuncian desde hace tiempo el desmantelamiento de antenas, que va ligado a lo que aducen como un proceso general de desinversión. Para graficar, hay localidades que son centrales de radio base para celulares y dicen que estos espacios han sido abandonados. Allí roban baterías y prácticamente todos los elementos posibles.

García comentó que empresas como Claro tienen un sistema digitalizado con cámaras de seguridad. Asegura que eso ayuda en gran parte a evitar el vandalismo y la delincuencia. Apuntó que Movistar no tiene cámaras, y que han dejado todo a la deriva.

“Las acciones afectan a la telefonía fija y a la de celulares también, porque por robar el cobre cortan la fibra óptica y dejan incomunicados por varias horas o días a los clientes. El desmonte de antenas sigue. Para dar una idea, las tres empresas de telefonía usan una sola radio base y se desvinculan de dos. En medio de eso caen los trabajadores. Las firmas compiten, pero en esto son amigas”, expuso.

Aseguró que localidades como Carpintería, Villa del Carmen, Villa de la Quebrada, Beazley y Zanjitas están al borde de quedarse sin servicio. El interior está prácticamente desmantelado, sin cobertura, confirmó García.

“No sabemos a qué apunta la empresa, si buscan la venta u otra cuestión. No nos dicen nada. Lo que sí es cierto es que nos hemos quedado sin mano de obra, los trabajadores están permanentemente reunidos para ver nuestro futuro, no entendemos el hecho de que paguen un salario sin la posibilidad de trabajar. Eso da incertidumbre. Le pedimos disculpas a los clientes. Hoy estamos en una situación crítica, muy preocupados por nuestras familias y trabajadores. Una empresa que explotó tanto en San Luis, nos ha dejado a la deriva”, concluyó.

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