Enviaron al penal a otros tres detenidos por matar a un vecino

Atentos. Los imputados Franco Agüero, Ezequiel Pedernera y Víctor Suárez, ayer, mientras escuchaban al juez. Foto: Juan Andrés Galli.
Atentos. Los imputados Franco Agüero, Ezequiel Pedernera y Víctor Suárez, ayer, mientras escuchaban al juez. Foto: Juan Andrés Galli.

Uno declaró que el día del crimen parte de los imputados lo llevaron engañado hacia donde asesinaron a Pastrán.


A Ezequiel Pedernera, Franco Agüero y Víctor Suárez les deparó lo mismo que a los otros cinco detenidos por el asesinato de su vecino Gastón Pastrán: la cárcel. Ayer, el juez de Garantía subrogante, Santiago Ortiz, resolvió mantener la imputación por homicidio doblemente agravado que había planteado el fiscal instructor 3, José Olguín, y les dictó la prisión preventiva por el término de 90 días.

Al igual que los otros acusados por el crimen del barrio San José, Víctor Hugo Pedernera, quien es padre de Ezequiel; Moisés Jeremías Marcola; Marcelo Agüero, quien es hermano de Franco, y Evelyn Estefanía Contrafatto y su padre, Hilario Contrafatto, continuarán imputados por "Homicidio doblemente calificado por la participación de dos o más personas y por alevosía", un delito que no prevé otra pena posible que la prisión perpetua.

En la audiencia de ayer, en un principio, el juez debía pronunciarse sobre Pedernera y Suárez, porque vencían las prórrogas que sus defensores habían solicitado para presentar pruebas. Pero finalmente el magistrado también resolvió el destino inmediato de Agüero, porque el joven, por sugerencia de su abogado, renunció a su prórroga, que vencía mañana.

El juez de Garantía 4, Santiago Ortiz, les dictó la prisión preventiva por el término de 3 meses.

Y eso se debió también al hecho de que ayer Agüero, antes de que tuviera lugar tal audiencia, declaró ante el fiscal. El joven dijo que el lunes 7, el día del crimen, algunos de los imputados "lo fueron a buscar porque le dijeron que le habían pegado a su hermano" y que cuando llegó adonde le habían indicado, la esquina de Gazari y Olloqui, donde mataron de un tiro a Pastrán, descubrió que no habían golpeado a su hermano.

A las 12:30, cuando empezó la audiencia contra los tres sospechosos, el fiscal señaló que la declaración de Agüero no cambia en nada el curso de su investigación ni mucho menos su hipótesis sobre que los ocho detenidos actuaron de manera premeditada y sobre seguro para asesinar a la víctima de 41 años, a quien emboscaron con armas de fuego, un cuchillo, palos y piedras en su momento de mayor indefensión, o sea, cuando estaba ebria, sola y desarmada.

Las pruebas que le permiten asegurar eso son los testimonios de la vecina, dueña de la casa donde intentó guarecerse Pastrán cuando era atacado a tiros, el marido de esa mujer, su hija y otras tres personas, entre quienes están algunos familiares de la víctima. Todos fueron testigos directos de la agresión y algunos, como fue el caso de la vecina, estaban en la línea de fuego.

Gustavo Otegui y Juan Manuel Dómine, los abogados de Suárez, quien está sindicado de ser el autor del disparo mortal, remarcaron que hasta este estadio de la causa no hay pruebas para demostrar lo que sostiene Olguín. Dómine subrayó que el fiscal tiene que tener evidencia de que su cliente estuvo en el lugar y de que fue quien disparó, pero en lugar de eso "no hay nada". "A Suárez no le hicieron ningún dermotest (pericia sobre las manos que revela si una persona gatilló un arma de fuego recientemente), como sí les hicieron a los otros imputados. En su casa tampoco secuestraron ropa ni mucho menos le hallaron un arma de fuego que lo posicione en el lugar del hecho", explicó.

Otegui argumentó que la pelea entre los Pastrán y los otros acusados por un parlante no tiene nada que ver con su defendido, quien ni siquiera vive en el barrio San José, sino que lo hace en el extremo opuesto de la ciudad, en el Eva Perón. "Nunca, en todos los años de ejercicio, me pasó que se acuse a una persona sin evidencia, como ahora. El principio de inocencia solo se rompe con evidencia y acá no hay", manifestó.

Emmanuel Correa Otazú, el representante de Pedernera, aseveró que su defendido ni siquiera estuvo en el lugar del homicidio. "Está acreditado que estaba en la casa de su pareja, con quien vive", dijo. Por eso requirió que le dicten la falta de mérito.

A su turno, el abogado de Agüero, Pascual Celdrán, expresó que el testimonio de su cliente fue "contundente y claro", y que dio cuenta de que no tuvo ningún grado de participación en el homicidio, ni como agresor ni mucho menos como quien efectuó el balazo mortal.

Tras las exposiciones y el pedido del fiscal de que Pedernera y Suárez sean encarcelados durante cuatro meses y que Agüero pueda sobrellevar la imputación en libertad, el juez resolvió dictarles la prisión preventiva a los tres.

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