Esperan que un milagro salve al entrenador de vóley salvajemente atacado

Carlos Amieva es camarógrafo y un reconocido entrenador que se encuentra en coma tras ser agredido por dos hombres en Tunuyán. Una tía de los agresores los contactó y pidió que "no abandonen el caso". Su estado de salud es complejo, ya que la inflamación del cerebro no baja.


"No tiene mejorías, sigue igual", expresó la Adriana, la hermana de Carlos Amieva. El hombre fue brutalmente golpeado por dos sujetos durante el sábado a la noche en Tunuyán, Mendoza y ahora se encuentra en coma inducido. "Solo un milagro puede salvarlo".

"El médico no quiere que estemos en el hospital porque hay muchos casos de coronavirus. Nos dijeron que nos iban a llamar si había una mejoría o desmejoría pero hay parte dañada del cerebro que es irreversible. El cerebro está muy inflamado, no se descomprime. Está todo intubado, pinchado. El doctor cuando operó pensó que iba a ir desinflamándose, pero no ha pasado. Solamente un milagro puede hacer que siga viviendo", expresó Adriana Amieva.

Carlos Amieva es camarógrafo y un reconocido entrenador del mundo del vóley, y se encuentra en coma tras ser agredido por dos hombres, de 23 y 40 años. Durante el sábado por la noche en Tunuyán conducía su auto acompañado de su pareja, cuando una camioneta comenzó a realizarle señas de luces para que se apurara.

Segundos más tarde, la camioneta lo pasó por la banquina y frenó de golpe delante de su auto, lo cual produjo un choque. Amieva se bajó para saber qué estaba pasando y el conductor de la camioneta comenzó a golpearlo. Frente a la dramática situación, la pareja de Amieva comenzó a pedir auxilio y logró que el acompañante del otro vehículo se bajara. Sin embargo, este también comenzó a propinarle golpes. Carlos Amieva cayó al piso y se produjo una fractura en la base del cráneo.

Pese a que llamaron a la ambulancia, la misma demoró cerca de 40 minutos. En tanto, los hombres que lo golpearon no colaboraron: se subieron a la camioneta y huyeron del lugar del hecho.

"Hubo muchas horas para que le dieran una cama porque no lo querían recibir. Aunque agradezco todo lo que hacen por él, creo que si la asistencia al inicio hubiese sido más rápida quizás estaríamos hablando de otra manera", dijo Adriana Amieva.

Un milagro Eso es lo que espera su familia que, pese a que confía en la labor del equipo médico, considera que se necesita de ayuda extra para que el hombre sobreviva a la situación. "Un milagro solo puede hacer que esto se revierta".

"Hoy declaró la pareja de mi hermano y creo que mañana hay rueda de reconocimiento. Sabemos que la condena que les pueden dar es muy poca, de seis años. Pero lo triste es que no sabemos en qué condiciones puede quedar mi hermano, si va a poder seguir trabajando, si esos cuatro chicos van a quedar sin su papá", agregó Adriana.

Los agresores, tío y sobrino de 23 y 40 años, se encuentran detenidos por la golpiza que le propinaron. Frente a este contexto, la tía de los sujetos se puso en contacto con Adriana y le pidió "que no abandonaran el caso". "Me dijo que los que golpearon a mi hermano son sobrinos de ella y que ella misma los ha denunciado porque le han pegado, e incluso le mataron a un perro de ella".

Amieva es la cabeza de su familia: su mujer falleció hace cinco años y quedó viudo, a cargo de sus hijos. El hombre es profesor de vóley y uno de sus hijos, Bautista (21) es medallista olímpico (jugador de la selección argentina de beach vóley).

"Con todo lo que pasó le dije a mis hijos que se vayan del país porque no se puede vivir así. Yo también me quiero ir del país porque tengo miedo. Estos hombres eran agresivos y estaban sueltos como si nada pasara. Mis sobrinos ya están sin su mamá y podrían llegar a quedar sin su papá", concluyó Adriana Amieva.

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