Finalmente atraparon al ladrón que hirió a dos policías durante una persecución

El “Kiwi” era buscado por una causa de robos reiterados. El martes intentó ingresar a un domicilio particular. Este miércoles intentó escapar de nuevo, pero fue detenido.


Lo que Jonathan Quiroga hizo para escapar de la Policía fue sumamente audaz y violento, aunque en vano. “Kiwi”, como lo apodan, era investigado por efectivos de Juana Koslay por una causa de robos reiterados y, el martes, una subcomisario vio el momento justo en el que intentaba ingresar a la casa de una vecina en el barrio Cerros Colorados. Así inició una persecución que incluyó corridas por las sierras, disparos, pedradas y mordidas. Hábil, el sospechoso logró escapar dejando heridos al jefe de la Comisaría 34ª y a otro efectivo. Este miércoles saltó por sobre siete techos de viviendas del barrio Los Eucaliptus antes de ser aprehendido, aunque apedreó a otro agente.

Todo comenzó el martes minutos antes de las tres de la tarde, en inmediaciones de la manzana 40 del barrio Cerros Colorados, que colinda con una zona de monte donde se levanta un barrio privado.

Momentos antes, una agente de la Comisaría 34ª les había avisado a sus colegas que Quiroga escapaba tras ser sorprendido en el patio de un domicilio. Para entonces había cuatro efectivos buscándolo, entre ellos el jefe de la seccional, el subcomisario Julio Alcaraz, que se topó con el sospechoso y recibió de este una pedrada en la parte superior izquierda de la cabeza. El impacto le provocó una herida que ameritó seis puntos de sutura.

Antes, el sospechoso había herido al oficial Ángel Barzola de la Comisaría 5ª, que se había sumado a la búsqueda. A él lo mordió en el antebrazo izquierdo y también hirió con una piedra. Se llevó cuatro puntos de sutura.

Tras unos disparos intimidatorios, “Kiwi” escapó a pie hacia el bulevar Los Eucaliptus, luego hacia las canchas de golf rumbo al Hotel Cruz de Piedra y de allí hacia la zona del murallón del dique, por las sierras. Hubo más detonaciones y, en la confusión, Quiroga escapó.

Enterado de lo que pasó, el fiscal Ricardo Barbeito ordenó la detención del agresor y la Policía comenzó a vigilar la casa de su hermana y de sus padres hasta que este miércoles a la tarde, un llamado al 911 alertó que “Kiwi” caminaba por la costanera del barrio Los Eucaliptus.

Esta vez, el despliegue para atraparlo incluyó al personal del Departamento Investigaciones, del grupo especial COAR, de la brigada de la Unidad Regional de Orden Público 1 y de las comisarías 34ª y 5ª.

Quiroga trepó al techo de una vivienda de la manzana 18 y saltó a otros seis antes de ser reducido, acción que terminó con un oficial principal con una pedrada en la mano.

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