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Hace 14 años que en San Luis hay cuatro tigres de bengala encerrados en un vagón

Los animales son una familia de 4 y hace 14 años están al cuidado de un trabajador rural, en Justo Daract. Ahora hay una fuerte acción internacional de proteccionista que “a contrarreloj” intentan salvarlos.


El rumor que había comenzado a circular por las redes sociales se terminó de confirmarse este viernes: el hecho de que cuatro tigres de bengala viven en el vagón de un tren convertido en jaula, en un campo de San Luis es real y ha causado asombro.

Proteccionistas habían expresado la preocupación por las condiciones en las que encuentran los animales, en medio de temperaturas extremas y sin los cuidados que necesitan. Consideran que se trata de una situación “extraña y degradante” que puso en marcha una acción internacional “a contrarreloj” para salvarlos.

Desde el área de prensa de la secretaría de Medio Ambiente de la provincia confirmaron la existencia de los ejemplares en territorio sanluiseño. Llevan allí unos 14 años, según se conoció.

La historia está relatada en el portal Ubuntu Spirit of Africa. Los tigres tienen su origen de un circo ambulante que en 2007 pasó por Justo Daract. Fueron dos (un macho y una hembra) los que el dueño no pudo llevarse, pero prometió que volvería por ellos. Entonces quedaron a cargo de un trabajador rural que los alimentó durante todo este tiempo. Recientemente, el hombre que los tiene, pidió ayuda al Gobierno provincial.

Al poco tiempo, los animales se reprodujeron y hoy son una familia de 4. Se calcula que los mayores tenderían entre 18 y 15 años, y los dos más jóvenes alrededor de 14.

“El agricultor, que no tenía experiencia en el cuidado de grandes depredadores, se acercó a su autoridad local en busca de ayuda. Mientras tanto, seguía cuidando a los tigres, con su limitada experiencia y recursos. Sin las instalaciones adecuadas, estos pobres animales se quedaron literalmente viviendo en su propia materia fecal durante años”, indica el portal que exhibe las alarmantes fotografías.

«Sin una propiedad privada, las autoridades y el agricultor iniciaron procesos legales por tres años. Pero, sin una solución en cuanto a dónde se podrían reubicar, se encontraron en una situación de estancamiento», añadieron.

Los equipos del Ubuntu Wildlife Sanctuary (Santuario de vida salvaje de Ubuntu) y The Wildlife Advocates Foundation (La Fundación de Defensores de la Vida Silvestre) visitaron la provincia para evaluar la situación de los felinos. Pudieron confirmar “las condiciones físicas y psicológicas, sus condiciones de vida, problemas a corto plazo y posibilidades legales de reubicación”.

“Lo que encontraron fue desgarrador: un vagón abierto con rejas que los exponía a condiciones climáticas extremas, con temperaturas de verano de más de 30 grados, viento que soplaba sobre la tierra seca, y solo un pequeño refugio nocturno a modo de escondite”, precisaron.

La higiene es otro aspecto alarmante para los proteccionistas que advirtieron sobre las infecciones de parásitos: «Una amenaza para su salud en ese pequeño espacio confinado, con problemas psicológicos y físicos».

El objetivo que persiguen ahora es realizar los trámites para que los tigres sean reubicados en el Santuario de vida salvaje de Ubuntu, en Sudáfrica. Este lugar “desarrolla y establece continuamente nuevos protocolos y estándares éticos para el manejo de grandes depredadores rescatados”, explica el sitio oficial https://www.wildlifeadvocatesfoundation.org/ubuntu-wildlife-sanctuary/.

Por su parte, la Fundación de Defensores de la Vida Silvestre trabaja para “mejorar el bienestar animal y concienciar”. Bajo este lema llevan adelante “misiones de rescate y campañas de sensibilización”, para lo cual recaudan fondos.

“Por el momento los animales salvajes en Argentina necesitan toda la ayuda que puedan obtener, ya que el país se encuentra en una situación económica menguante. También nos enfocamos en darles a los animales rescatados una vida pacífica después de ser rescatados”, sostiene el organismo en su sitio web https://wildlifeadvocatesfoundation.org/foundation/ .

Ambas entidades están unidas por el mismo fin y son las que impulsan una acción internacional “a contrarreloj”. Los especialistas sostienen que por ahora “están lo suficientemente saludables” para viajar, pero se preguntan ¿cuánto tiempo más podrán aguantar así?.