Juan Gil Navarro llega a San Luis con la obra "Cuidado con los perros”

El reconocido actor que se sumergió en una aventura con sus amigos de siempre y dice que la mayor pandemia es la económica.


Juan Gil Navarro, Esteban Pérez y Mariano Bertolini son amigos hace más de veinte años, por lo que trabajar en conjunto les resulta fácil. Lo demuestran en "Cuidado con los perros", la obra que presentarán mañana a las 22 en el auditorio “Mauricio López”, de la UNSL, y que retrata una historia de recuerdos, secretos y enfrentamientos. Antes de la presentación, Gil Navarro dialogó con etc. sobre la obra y las aventuras de trabajar después de la pandemia.

—¿Con qué expectativas llegan a la provincia? ¿Cómo se imaginan al público puntano?

Llegamos con mucha felicidad más que con expectativa. Es una obra que pensamos durante la pandemia y el estreno que hicimos en febrero de este año fue la culminación de un proceso catártico. Estamos muy felices de hacerlo, porque es algo nacido desde la autogestión. Decidimos impulsar esto por nuestra vía y para eso nos juntamos con nuestro director y el espacio que nos confió su sala para esta aventura en la que nos quisimos embarcar. Espero que el público puntano esté tan entusiasmado como nosotros.

—La obra hace mención a recuerdos de la infancia de los protagonistas. ¿Cómo resolvieron ese recurso?

Muchas de las cosas venían en principio dadas por la dramaturgia. Nos juntamos con Leonardo Azamor, quien también es el director, varias veces antes de que comenzara a escribir y pudo conjurar todo lo que armábamos en las improvisaciones y los ensayos para ponerlo en palabras. Es muy fácil trabajar entre amigos, es gratificante, porque hay confianza. El recuerdo de la infancia es un poco el recuerdo de la amistad entre todos y eso se ve en el escenario.

—¿Cómo es la construcción de los personajes? ¿Se dan datos de la infancia de los protagonistas? ¿Y del padre?

La construcción de un personaje siempre ocurre a través del juego. No importa lo que venga escrito, puede ser “Hamlet” o “Cuidado con los perros”. Siempre hay una mirada singular que le da el actor y que después, si tiene al autor vivo, como en este caso, podemos llegar a negociar otras cosas. El padre ausente, una figura que marcó a los tres protagonistas, y de alguna manera se sugiere que fueron abusados, es un fantasma para seguir usando recursos shakespereanos.

—¿Cómo ves el teatro argentino después de las restricciones? ¿Notan la recuperación de la que tanto se habla?

Difícil. Más allá de la recuperación pospandemia, por el tema de la confianza que la gente pueda tener entrando en una sala con o sin barbijo, está el tema económico. Tenemos una plaza muy rara, pateás una baldosa y salen espectáculos y actores. La restricción fue un abono para muchas compañías y grupos que se encontraron con una introspección obligada. Son pequeños brotes. Siento que el cambio se verá en los próximos años.

—¿Y observan en el público algún rasgo diferencial respecto al comportamiento antes de la pandemia?

La gente se cuida. Cuando estrenamos en febrero había un protocolo estricto. Hoy están todos un poco más relajados, pero me parece que la gente está más preocupada por el tema económico más que los contagios y eso es una pandemia crónica en nuestra sociedad.

Para agendar

  • Día: Viernes a las 22
  • Auditorio "Mauricio López", UNSL
  • Entrada: 2.000 pesos
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