Juzgan a un hombre acusado de abusar de dos adolescentes

El jueves, las dos víctimas declararon y contaron detalles de los ultrajes. El acusado podría dar su testimonio este viernes.


El jueves, un tribunal del Colegio de Jueces en lo Penal de la Primera Circunscripción Judicial comenzó a juzgar a J.O.Q., un hombre de 67 años acusado de abusar de la nieta adolescente de su expareja y de la prima de esa chica. El imputado enfrenta un pedido de condena formulado por la Fiscalía de Instrucción a 10 años de prisión por los delitos de “Abuso sexual gravemente ultrajante y corrupción de menores agravada, ambos en concurso real”.

En la primera audiencia declararon las dos víctimas, quienes actualmente tienen 19 y 21 años; la madre de una de ellas, y dos psicólogas del Cuerpo Profesional Forense, quienes les realizaron pericias psicológicas a las damnificadas.

Para declarar, las víctimas solicitaron que el acusado no estuviera presente en la sala.

La primera en dar su testimonio fue R.Q., madre de C.A.G., una de las víctimas. La mujer relató que la madrugada del 3 de enero de 2020 su hija le confesó que la pareja de su abuela abusaba de ella desde que era muy pequeña. Ante la revelación, la mujer llamó a su hermana, quien es policía, y le pidió que le aconsejara sobre qué debía hacer; esta le dijo que realizara la denuncia. Recordó que su hija no le dio detalles sobre los ultrajes, que solo le dijo que el hombre la manoseaba cada vez que ella iba a la casa de su abuela, domicilio donde él también residía.

Refirió que poco después se enteró que C.L.Q., su sobrina, quien es hija de la hermana a quien ella le había pedido ayuda, también había revelado que el hombre había actuado de la misma manera con ella. La había manoseado.

Tras su testimonio declaró su sobrina, quien tiene 21 años y vive en La Punta, al lado de la casa del acusado. Señaló que el hombre en el garaje de la vivienda tenía material pornográfico y que un día la invitó a pasar y la manoseó. Recordó que en otra oportunidad ella se quedó a dormir allí con su prima y que J.O.Q. entró a despertarlas, se sentó en la cama en la que ella estaba acostada y mientras el hombre le hablaba a su prima para distraerla, metió la mano por debajo de las sábanas y tocó sus partes íntimas.

Esos fueron los dos episodios que la chica pudo recordar y relatar con detalle. Agregó que cuando estaban en la pileta, él también solía simular juegos para tocarlas. Por último, indicó que los hechos sucedieron cuando ella tenía aproximadamente unos 12 años y que su prima jamás le contó lo que ella padecía en manos del imputado.

El testimonio más revelador fue el de C.A.G., quien tiene 19 años y es nieta de la expareja del acusado. La chica dijo que solía ir con frecuencia a la casa de su abuela cuando vivía en la zona del centro de la ciudad de San Luis, también hogar de J.O.Q., y que cuando se mudaron a la ciudad de La Punta, allí también los visitaba.

Dijo que el hombre aprovechaba los momentos en que la mujer dormía o miraba televisión para incurrir en las mismas actitudes.

Aseguró que muchas veces la hacía mirar pornografía y le pedía que “disfrutara”; otras veces le agarraba fuertemente la mano y la obligaba a que lo tocara a él. Igual que su prima, dijo que la manoseaba por encima y por debajo de sus prendas íntimas. Refirió que los ultrajes comenzaron cuando ella tenía unos seis años, que se extendieron hasta aproximadamente los 15 y que cesaron porque ella comenzó a estar distante.

Si bien contó que el hombre jamás la amenazó, dijo que le pedía que no contara nada. Por último, mencionó que él solía hacerle regalos con frecuencia, como helados y ropa, y que su abuela siempre estaba en la casa cuando los abusos sucedían.

El debate continuará hoy. El defensor oficial, Esteban Sala, quien representa al acusado, adelantó que durante la audiencia su defendido, quien está con prisión preventiva desde julio de 2020, dará su versión de los hechos.

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