La UNSL aprobó el protocolo de “Presencialidad Cuidada”

Es para prevenir contagios de COVID-19. Indicaron que solo están exceptuados de asistir a la institución inmunosuprimidos, embarazadas desde el tercer trimestre de gestación y trasplantados.


El Consejo Superior de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) aprobó el nuevo protocolo de “Presencialidad Cuidada” para prevenir casos de coronavirus en todo el ámbito de la institución. Entre los puntos principales está que quedan exceptuados de asistir a las dependencias de la casa de estudios los inmunosuprimidos, las embarazadas desde el tercer trimestre de gestación y los trasplantados.

El protocolo, elevado por la Secretaría General del Rectorado y aprobado el jueves en la primera sesión del Consejo Superior, destaca que “salen de los grupos de riesgo todas las otras patologías, como hipertensión y diabetes”.

“El proyecto ayuda a toda la comunidad universitaria a convivir de manera segura dentro de la institución, en actividades que impliquen la presencialidad de grupos de personas, ya sean estudiantes, docentes, nodocentes y público en general», explicó Raúl Gil, secretario general de la UNSL. Aseguró además que el protocolo sigue las propuestas de los ministerios nacionales de Salud y Educación, y también del Comité de Crisis de San Luis.

El secretario general de la UNSL sostuvo que era necesario que la universidad actualizará su protocolo, ya que el anterior se basaba en reglamentos “que han ido quedando en el tiempo y la ola de la pandemia con la variante ómicron ha traído una serie de recomendaciones y medidas que es importante que la UNSL adopte, para funcionar de alguna manera más parecida a la normal”.

En la sesión extraordinaria del jueves, el Consejo Superior no consideró el pase sanitario, que desde diciembre del año pasado había sido discutido a pedido de uno de los gremios docentes, “para estar incluido en el protocolo”. Igualmente en la casa de estudios aclararon que se realizará un relevamiento del estado de la vacunación del personal de la universidad.

Además Gil adelantó que se está previendo la instalación de sensores de dióxido de carbono “para monitorear la calidad del aire que se respira en recintos cerrados, como pueden ser aulas con gran cantidad de estudiantes”. Aseguró que esto permitirá saber en qué periodos corresponde ventilar y desalojar los recintos para así reducir al mínimo la posibilidad de contagios de coronavirus.

Recomendaciones generales

Ingreso a los edificios: las personas lo harán por un acceso perfectamente señalizado y controlado por personal de vigilancia, de manera de poder realizar el control de temperatura corporal mediante un sensor, verificando que no supere los 37.5°, en ningún caso

Ocupación de espacios: el uso de espacios laborales para actividades administrativas, y académicas (docencia/investigación/extensión), deberá acordarse con las autoridades responsables de los servicios generales y mantenimiento de la dependencia. Las personas que ocupen un mismo espacio físico deberán guardar distancia de al menos 1,5 m., proteger boca y nariz en todo momento con barbijo y procurar suficiente ventilación, preferentemente natural.

Ocupación de laboratorios, anfiteatros, auditorios y aulas para el dictado de clases: los equipos docentes podrán gestionar el uso de aulas, laboratorios, anfiteatros, con su respectiva Unidad Académica o dependencia correspondiente, en base a la cantidad de personas que participarán de la instancia educativa presencial programada (equipo docente + personal de apoyo + estudiantes). El criterio para la asignación de los espacios será el de no superar el aforo recomendado (100%), el cual está calculado en base a: la posibilidad de respetar la distancia de 0,9 metros entre personas (0,5 metros en casos excepcionales) y la posibilidad de ventilación.

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