La venta de pan en la capital puntana bajó en un 60%

En los locales del rubro advierten que la gente consume de manera fraccionada y no lleva por kilo.


Las panaderías de la capital provincial aseguran que sus ventas han mermado en un 60 por ciento. Además dicen que los productos de pastelería tienen precios que van en aumento por los costos cada vez mayores de los insumos. Afirman que en general los clientes compran de forma fraccionada y no por kilo.

"Las ventas han caído, mucho más que en pandemia. Nosotros en pandemia teníamos un 40% menos de ventas; hoy en día estamos en un 60% menos con respecto a ese período. La gente no consume tanto pan. En marzo el kilo estaba a 180 pesos, hoy estamos entre 260 y 320 pesos", expresó Juan Calderón, presidente de la Cámara de Panaderos de San Luis.

"Los panaderos industriales tenemos que entender que no estamos en buena época, debemos utilizar el ingenio y trabajar como lo hacíamos antes. No vamos a trabajar a pérdida, pero no vamos a ganar lo que deberíamos. Hay muchos que no van a poder cambiar máquinas y hay problemas para hacer reparaciones edilicias", afirmó Calderón.

En la cámara aseguran que hacen lo posible para mantener el precio y no generar más pérdidas. "El precio del pan no va a aumentar. Tenemos una reunión con Comercio de la Nación. Se comprometieron a seguir con el envío de harina subsidiada; hay un 45% de molinos que están dentro del convenio y se van sumando cada vez más", subrayó el dirigente.

"Esta semana iba a haber una reunión en Buenos Aires con el secretario de Comercio, Matías Tombolini, para ver cómo solucionamos el aumento de los otros insumos como el huevo, azúcar, grasas y otros que afectan el precio de lo que es pastelería", agregó el comerciante.

El presidente de la Cámara de Panaderos local afirma que ha llegado el momento de adaptarse a los inconvenientes que genera la elevada inflación. "Lo que vendemos a diario es pan, tortitas y un poco de factura. Respecto a los productos de panadería, tuvimos un inconveniente con el precio de la levadura, pero está en vías de solución porque se le encomendó al ministro que bajara los precios ya que su fabricación no tiene insumos importados", manifestó Calderón.

"Tenemos problemas con los precios y los panaderos industriales no vamos a bajar los brazos, porque por cada panadería cerrada se pierden entre 20 y 30 puestos de trabajo. En este gremio hay gente que alquila la panadería con todas las máquinas para producir y eso cuesta caro", explicó.

Además, remarcó que las políticas nacionales no son acordes a cada contexto provincial, lo que provoca un desequilibrio económico muy grande. "No podemos poner el pan a 500 o 600 pesos y las facturas a 1.000. Estoy en pleno contacto con Buenos Aires, llamé el otro día para decir que no me gusta lo que están haciendo, porque ellos informan precios que no son reales. No comprenden que el interior es distinto a Capital Federal", afirmó Calderón.

"Las políticas tienen que ser por regiones, porque en el caso de Misiones, que no tiene gas, el gasto de la leña que consumen es altísimo. Al invertir una fortuna para la fabricación, tienen un producto al que no le pueden bajar el precio de venta. Además, todos los molinos son de Buenos Aires y Córdoba, entonces tienen problemas con los costos del flete para transportar la harina", finalizó Calderón.

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