Lo acusaban por dos abusos, estuvo preso más de 2 años y era inocente

La causa inició en 2017 en la provincia de Mendoza. Las supuestas víctimas eran hijos de su pareja, pero lo denunció el padre biológico. Pedían 14 años de condena.


A fines de la semana pasada M.S. fue absuelto de culpa y cargo. Estuvo más de dos años preso, acusado de abusar de los hijos de su expareja y con un pedido de condena a 14 años de cárcel por “Abuso sexual con acceso carnal”, en perjuicio de una nena y por “Abuso sexual gravemente ultrajante”, en perjuicio un nene. Durante su alegato, la fiscal de Juicio 1, Virginia Palacios, expuso que no iba a realizar acusación dado que las pruebas vertidas en el debate daban cuenta de que las presuntas víctimas no tenían signos de abuso sexual y destacó el testimonio de una de las abuelas, quien declaró que el autor de los ultrajes sería el padre biológico de los chicos, quien también los maltrataba. De manera unánime, el tribunal integrado por los jueces José Luis Flores, Adriana Lucero Alfonso y Jorge Sabaini Zapata ordenó liberar al sospechoso.

Una fuente judicial relató que la causa inició en enero de 2017, en Mendoza. El denunciante fue el padre biológico de los chicos, quien estaba separado de la madre, pero viajó a San Luis a fines de 2016 para buscar a los tres hijos que tenían en común y se los llevó a Mendoza a pasar las Fiestas de fin de año. Los menores eran dos niñas de 9 y 3 años, y un niño de 7.

A los pocos días de llegar, el hombre denunció que sus dos hijos mayores le habían confesado que durante la convivencia con M.S. fueron maltratados y abusados. En el caso de la niña, con acceso carnal y en el caso del nene, con tocamientos y otras prácticas sexuales. La relación de M.S. con la madre de los niños había comenzado en 2015 y duró hasta mediados de 2016.

Tras la denuncia, la Justicia de Mendoza realizó las primeras medidas para determinar la competencia territorial y ordenó revisaciones médicas y la realización de entrevistas en Cámara Gesell a los chicos. “El informe médico pediátrico dio negativo, no tenían signos o lesiones compatibles con abuso sexual infantil. El 13 de octubre de 2017 se hizo la Cámara Gesell, y en ella los nenes refirieron que la madre era mala y que les pegaba, y que M.S. los ultrajaba. Que los episodios sucedían cuando la mujer salía de noche a trabajar en un geriátrico y que ellos tenían terror porque él amenazaba con que iba a matar al padre de ellos”, detalló.

Con esas pruebas la Justicia mendocina se declaró incompetente y envió las actuaciones a San Luis. “La tramitación de la causa en San Luis fue muy prolija y minuciosa. El juez Marcos Flores Leyes lo indagó. A partir de la indagatoria trajo todo lo que había en Mendoza, es decir no solo sobre esta causa, sino también de otras que involucran a las mismas partes (padre y madre de las presuntas víctimas). Se le tomó declaración al círculo familiar de los niños. La Justicia de Mendoza hizo estudios socioambientales que determinaron que los menores ni con el padre ni con la madre estaban resguardados y le dio la guarda provisoria a una tía y luego a la abuela”, señaló la fuente.

Con las pruebas que había hasta ese momento, Flores Leyes procesó con prisión preventiva a M.S. La medida fue fundada, en parte, por el riesgo de fuga que existía dada la gravedad del delito imputado y porque el acusado es de San Juan.

Llegado el momento del juicio, la causa acumulaba siete cuerpos llenos de pruebas, entre ellas un informe psicológico realizado al imputado, que versaba que “tiene una personalidad del tipo dependiente, que dista mucho de la personalidad de un abusador”. “Tuvo cinco intentos de suicidio y el informe señaló que cuenta con escasos recursos para enfrentar situaciones complejas”, resaltó.

En las primeras audiencias declararon la abuela de los niños y la psicóloga del Cuerpo Profesional Forense de la Justicia de Mendoza. “La declaración de la psicóloga fue de manera virtual. Dijo que el informe de validación de los relatos era de marzo de 2017, pero a las entrevistas se las hizo antes. Su declaración fue tan decadente que ni siquiera pudo brindar el más mínimo detalle de los criterios sobre los que se había basado para hacer las validaciones”, expresó la fuente.

Con un informe forense que refiere que los niños no tenían lesiones compatibles de abuso sexual e informes de Cámara Gesell invalidados, la fiscal Palacios optó por pedir el corte de la etapa probatoria, pasar a los alegatos y solicitar la absolución.

¿Una denuncia falsa?

Según trascendió, el padre biológico de los niños tiene más de ocho causas en Mendoza. “La madre de los chicos lo denunció por pegarles con la hebilla de un cinto y esa causa se archivó. Otra de las causas inició cuando ella lo denunció por abusar de una de las niñas, y esa también se archivó”, detalló la fuente.

“En la escuela las maestras de la niña comenzaron a advertir situaciones raras en ella. La madre de una compañera dijo que su hija le contó que la nena le había confiado que en las noches su papá la pasaba a la cama y abusaba de ella. La escuela hizo informes lapidarios sobre el trato de él contra sus hijos”, mencionó. Agregó que por esa causa declararon maestros, psicopedagogos y el establecimiento realizó informes, pero la causa fue archivada con fundamentos obsoletos y se declaró la prescripción de la acción penal.

Tras la denuncia inicial, el hombre nunca apareció a ratificarla a pesar de las citaciones. En 2020, la Justicia de San Luis logró ubicarlo: aseguró que no veía a sus hijos desde hacía tiempo y que denunció lo que ellos le contaron. En sus relatos en Cámara Gesell, lo primero que dijeron las presuntas víctimas fue: “Mi papá no nos dijo lo que venimos a decir”, lo que daría cuenta de que los testimonios fueron implantados.

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