Murió el genocida Miguel Etchecolatz, condenado por delitos de lesa humanidad

El excomisario de la policía bonaerense tenía 93 años y estaba internado en una clínica de la localidad de Merlo


Uno de los personajes más oscuros y siniestros de nuestra historia argentina, Miguel Osvaldo Etchecolatz, responsable de la desaparición y muerte de cientos de personas durante la última dictadura, falleció este sábado en cárcel común a las 5:30 en una clínica de la localidad bonaerense de Merlo a los 96 años.

Con su muerte, el represor y genocida se lleva a la tumba los secretos de lo ocurrido con Jorge Julio López, desaparecido en plena democracia tras declarar en su contra en una de las causas de lesa humanidad.

En las últimas semanas, la salud de Etchecolatz se había deteriorado, en ese sentido. La Cámara Federal de Casación lo había beneficiado con prisión domiciliaria. Sin embargo, al tratarse de causas por crímenes de lesa humanidad, debió permanecer en la cárcel común hasta el fin de sus días.

El Cuerpo Médico Forense determinó en ese momento que tenía “antecedentes de HTA, ACV isquémico, Ex TBQ, deterioro cognitivo, insuficiencia cardíaca, insuficiencia venosa, HPB, diverticulosiscolónica” y que, por lo tanto, requería un cuidador las 24 horas.

Nacido en la ciudad de Azul el 1 de mayo de 1929, Etchecolatz murió con múltiples condenas a prisión perpetua, acusado por diversos crímenes de lesa humanidad, mediante sentencias dictadas en los años 1986, 2004, 2006, 2014, 2016, 2018, 2020 y 2021 que fueron unificadas en una pena única de reclusión.

El represor se desempeñó como Director de Investigaciones de la Policía de la provincia de Buenos Aires durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983) donde coordinaba el accionar de los grupos de tareas.

Entre los crímenes que le fueron probados, se comprobó que participaba de los interrogatorios y asesinatos de los detenidos ilegalmente durante la última dictadura y de apropiarse de bebés. Aunque nunca se pudo comprobar el nexo, se cree que tuvo algo que ver con la segunda desaparición de Jorge Julio López.

También fue responsable de la emblemática "Noche de los Lápices" donde secuestró torturó y asesino a estudiantes de secundaria quienes habían protestado por un boleto escolar.

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