Operan a un joven que quedó con graves secuelas tras un choque

Daniel Miranda tuvo que ser intervenido de urgencia, por un inconveniente que tuvo tras sufrir una caída.


Con una tenacidad y una fortaleza a prueba de todo, y con el apoyo incondicional de su familia, Daniel Miranda ha tenido grandes avances en su salud, que se vio profundamente deteriorada la mañana del 30 de mayo de 2019. El joven estuvo al borde de la muerte después de ser embestido por el auto que manejaba Emiliano Muñoz, un conductor que cruzó en rojo, iba alcoholizado y a alta velocidad, y abandonó la escena para denunciar falsamente que le habían robado el auto. En las últimas horas del lunes, Daniel fue operado en el Hospital San Luis por una infección que tuvo después de una caída que sufrió producto de dificultades que aún tiene para desplazarse, le contó a El Diario Gastón Miranda, su hermano.

El mes pasado, Daniel afrontó una intervención quirúrgica programada por la bolsa que tenía por la colostomía, explicó Gastón. “Para nosotros, esa operación iba a ser la última, pero no lo fue. Nos encontramos con el tema de una fístula, que presentaba mucho pus, un absceso perianal, que obligó a operar de urgencia, porque se podía complicar más”, explicó el pariente.

Este problema fue consecuencia, al parecer, de un golpe que Daniel tuvo días atrás bajando las escaleras de la casa de su madre. “Como no manejaba todavía bien la pierna, se enganchó con un escalón y se cayó por la escalera. Producto de eso, según lo que han concluido los médicos, se produjo el inconveniente en la fístula”, acotó.

Daniel continuará internado al menos hasta el viernes, según lo que han dicho los médicos.

Y amplió: “Dani quedó con una hemiparesia —NdP: es decir, la disminución de la fuerza motora o parálisis parcial que afecta un brazo y una pierna del mismo lado del cuerpo— del costado izquierdo. Está complicado de eso, no está al cien por ciento”.

Muy adolorido, el lunes último Daniel fue a la guardia del hospital, que es donde ha recibido después del choque atención médica en distintos momentos de su proceso. Habló con su médica, quedó internado y, el mismo lunes por la noche, una hora después de llegar, lo operaron. Estuvo en quirófano aproximadamente una hora. Centralmente, la tarea de los médicos consistió en drenar el pus y tratar de solucionar lo de la fístula, para que no tenga mayores complicaciones ni consecuencias. Los médicos le refirieron a la familia que la operación salió bien. Daniel está actualmente con antibióticos.

Ayer, mientras Gastón dialogaba con El Diario, Daniel pasaba el posoperatorio en una sala de Cirugía de Hombres. Los médicos le han indicado que seguirá internado al menos hasta el próximo viernes, aunque es posible que antes de esa fecha sea trasladado al Hospital Central “Doctor Ramón Carrillo”.

Este inconveniente en su salud ha impactado también en el estado de ánimo de su hermano, contó Gastón. “Se volvió a bajonear, esto lo tiró para atrás. Cuando le sacaron la bolsa de la colostomía pudo ir al baño de forma normal por primera vez después de dos años y pico, y estaba muy contento. Ahora hay que hacer resonancias y radiografías para ver cómo está la cadera. Estaba permanentemente con el kinesiólogo, porque él se quiere recuperar. Ha avanzado bastante y ahora siente que se frena un poco eso”, dijo.

Si bien la parte penal de la causa ya se definió, aún está en trámite la parte civil, un proceso que la pandemia demoró y que incluye una reparación económica que, en momentos como este, en los que hay gastos relacionados a tratamientos médicos, vendría más que bien. “Eso es lo que más tiempo va a llevar. Todo lo que sucedió modificó de modo brutal la economía de la familia. Siempre los gastos los afrontamos nosotros, con la ayuda de amigos. Hicimos en su momento un bono contribución y la gente colaboró un montón. Y la atención de él ha sido acá en el Hospital San Luis, en donde el personal siempre se ha puesto la diez”, resaltó Gastón.

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