San Luis: Un comercio brinda un espacio amigable para personas con autismo

La música no supera los 45 decibeles, hay anotadores y el ambiente no tiene sobrecarga lumínica.


Un comercio del microcentro de la capital puntana que vende objetos de colección y personalizados, ubicado en calle Junín casi esquina Chacabuco, tomó la iniciativa de generar conciencia respecto a las necesidades de la comunidad con Trastorno del Espectro Autista (TEA). El objetivo es brindarles a los clientes un espacio en el que se sientan cómodos. Son tres puntos los que cumplen: la música en el local no supera los 45 decibeles, hay anotadores para propiciar la comunicación escrita y el ambiente está sin sobrecarga visual ni lumínica.

Una de las dueñas del local y mamá de un chico de 15 años con Trastorno del Espectro Autista, Romina Chilote, comentó que la iniciativa surgió a raíz de que ella entró a una página en búsqueda de más información sobre el tema. “Yo seguía a Analía Infantes, una mujer que padece esta afección, la que junto a otras dos personas creó la ONG Insurgencia Autista, de Buenos Aires. Allí difunden herramientas, ya que por lo general siempre se habla de esta problemática en niños y no en adultos”, dijo.

Hay distintas iniciativas que apuntan a tener en cuenta las necesidades de las personas con TEA.

En la página de Facebook subieron una consulta para los comerciantes, en la que preguntaban si estos incluían a la comunidad con TEA a través de espacios agradables para ellos. “Cada uno contestó desde su lugar, yo pensé que sí lo hacíamos, dado que cumplimos con la comprensión, atención y paciencia a la hora de atender a los clientes, pero me di cuenta de que no abarcamos todo”, manifestó Andrea. Explicó que hay cuestiones sensoriales a las que las personas con TEA las perciben mucho más fuerte, como la música o los ruidos. Por eso pensó que algo tenían que cambiar.

Si bien la ONG incentiva a los locales a elegir una hora y un día para llevar adelante la propuesta, la dueña del comercio señaló que ellos decidieron hacerlo toda la semana. Una de las pautas es que haya sobre el mostrador una libreta que indique que allí pueden escribir cualquier consulta. “A muchos se les dificulta o quizás no cuentan con las herramientas sociales para acceder verbalmente y esta es una manera de incluirlos, ya que tenemos bastantes clientes dentro del espectro”, expresó.

Para que la comunidad sepa que en su local cuentan con esta posibilidad, pegaron un cartel en la vidriera. “Directamente te lo envía la organización para que lo imprimas. Si alguien entra y la música está muy fuerte, nos avisan y la bajamos. A nosotros no nos cuesta nada y para ellos es importante ir a un lugar y sentirse cómodos”, resaltó.

Andrea tuvo que hacer un largo recorrido para dar con el diagnóstico de su hijo, pero fue en el jardín de infantes donde le advirtieron de la situación. “Nunca detectamos nada, cuando empecé a interiorizarme un poco más, me di cuenta de algunos comportamientos, como por ejemplo que le gustaba poner los autitos en fila y clasificarlos por tamaño y color, parece una sonsera, pero es una de las herramientas de diagnóstico y patrones en el comportamiento. Algo pasaba, no se quedaba quieto y no escuchaba cuando lo llamaba, por ejemplo”, precisó.

A sus 4 años empezaron a recorrer psicólogos, neurólogos y médicos en búsqueda de una respuesta, pero recién a los 10 la obtuvieron. “Pasaron muchos años. Ahora se conoce un poco más sobre el tema. El diagnóstico es algo básico e imprescindible para darle las herramientas que necesita”, manifestó.

Detalló que la organización generó un diagnóstico solidario para personas que no cuentan con los recursos económicos para hacerlo. “Gracias a las diferentes fundaciones, la sociedad puede conocer mucho más sobre este tema. Hay que saber que no todos pensamos igual, ni sentimos de la misma manera. Está bueno que nos respetemos y si a uno no le molesta cambiar algo para que el otro esté más cómodo, sería genial. Recién ahora se están generando más espacios. El Hospital de Salud Mental de San Luis cuenta con una departamento para niños con autismo”, señaló.

Cualquier comercio que se quiera sumar a la iniciativa se puede poner en contacto con la organización a través de su cuenta de Facebook Insurgencia Autista ONG.

Ordenanzas inclusivas

A mediados de octubre de 2021 el Concejo Deliberante de San Luis aprobó dos ordenanzas que buscan mejorar la vida de las personas con TEA. Una de ellas refiere a establecer "horas sensoriales" para que familias con miembros con esa condición puedan ir a comprar en grandes comercios, mientras que la otra ordena la adaptación de una plaza de la ciudad para que sea apta para chicos con autismo.

La Toma puso en marcha una ordenanza que contempla la implementación de un programa de señalización inclusiva para personas con TEA, que se aplicará a través de cartas pictográmicas y serán obligatorias para los restoranes, bares, escuelas y otros espacios públicos. También podrán adherirse los comercios de otros rubros.

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