Un puntano obtuvo el segundo puesto en una expo de arte

Juan Bertín logró meterse en el podio en la quinta edición de la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo, que se desarrolló en el Centro Cultural "Borges". Fue con su obra “Es lo que vi”.


Hace nueve años que Juan Bertín moldea su personaje artístico. Dice que es algo que lleva mucho tiempo hacer, por eso se autodefine como un artesano y no como un artista. Sin embargo, en este tiempo cosechó varios hitos que cada vez lo llevan más cerca de la meta. Desde que comenzó en el mundo de la pintura participó de tres ediciones de la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo que se realiza en Buenos Aires. En 2014 obtuvo el 3º lugar y en la que se realizó en 2018 ganó la primera mención. Este año, Bertín logró el segundo lugar en la quinta edición, que se desarrolló en el Centro Cultural "Borges".

El pintor presentó en el encuentro su obra “Es lo que vi”, una acuarela del río El Trapiche en otoño. Este año la Bienal reunió a talentos de más de treinta países e incluyó disciplinas como escultura, grabado, arte digital, joyería de autor, fotografía, dibujo e instalaciones.

Bertín fluye entre su profesión como arquitecto y su pasión por la pintura, que lo lleva a descubrir sus estados emocionales y plasmarlos en un lienzo, a veces en óleos, otras en carbonilla o acuarelas. Esas emociones surgen de los paisajes, los rostros y la naturaleza. El entorno de El Trapiche, sobre todo, y la zona del Departamento Pringles en general, son parte de los temas que más desarrolla el pintor. “Tiene que ver con el momento en que uno capta la escena; salgo a caminar, a buscar una imagen que me pueda decir algo, aunque no sé qué me va a decir, porque mi experiencia y la emocionalidad del momento es abstracta”, expresó sobre “Es lo que vi”.

El cuadro es el más grande que Bertín pintó hasta el momento. Mide un metro con veinte centímetros de ancho por 90 centímetros de alto y lo compone una escena que vio hace tres años en El Trapiche. “Lo empecé a dibujar en 2019 y tardé un año en terminarlo; es algo que lleva su tiempo. Es en otoño, tiene un ángulo del sol que muestra formas aparentes. Es muy emocional; la idea es transmitir algo, poner en situación a la persona que está enfrente de mi cuadro y darle la sensación de existencia de la escena”, explicó.

Bertín aseguró que no se considera aún un artista. “Voy a decir que soy un artesano, porque para ser artista se debe demostrar a la sociedad cómo se ha venido trabajando e imponerse como tal. El artista tiene matices en el compartimiento y un nivel de reflexión diferente. Estoy en una etapa clásica de mi trabajo, en una etapa inicial; tengo que desarrollar el personaje artístico y eso lleva tiempo”.

“Hay una cierta desnudez más allá de sacarse la ropa; me siento más desnudo cuando pinto que cuando me desvisto. Salen las cosas de uno y la gente, cuando se para enfrente de las escenas, se da cuenta”, advirtió.

Ahora, Bertín comenzará una nueva obra que presentará en la Bienal de Florencia, en Italia, el año que viene. El artesano está haciendo un camino que lo llevará a descubrir muy pronto su personaje artístico.

Publicidad