Villa Mercedes: robó $15 mil a una mujer y, en medio de la huida, perdió $26 mil

El dinero que llevaba el ladrón estaba en una riñonera que se le cayó al escapar de la casa de las víctimas.


Cuando Ariel Maximiliano Vargas decidió asaltar a una familia del barrio Pringles de Villa Mercedes, lo hizo con la idea de hacerse de dinero. Pero cuando llevó a cabo su cometido, cuando les robó a las víctimas, no solo perdió la libertad, porque lo detuvieron más tarde, sino que en la huida también perdió mucho más efectivo que el que había alcanzado a sustraer: le saqueó 15 mil pesos a la empleada de la familia y, en el escape, cuando corría se le cayó una riñonera con más de 26 mil pesos.

Desde que los policías de la Comisaría 10ª lo arrestaron, el joven de 21 años está a disposición de la fiscal de Instrucción 4 Stefanía Cifuentes por "Hurto calificado" y "Violación de domicilio".

El asalto ocurrió entre las 20:30 y las 20:45, en Bélgica al 400. Nicolás Pereyra, el dueño de casa, denunció que el delincuente que entró en su vivienda había trepado una medianera de más de dos metros de altura.

Una vez adentro, el ladrón no anduvo con rodeos: sacó un arma que Pereyra describió como "un caño de gran tamaño", y lo amenazó a él, a su familia y hasta a Andrea, su empleada doméstica.

Mientras las víctimas se mantenían inmóviles, el asaltante manoteó todo lo que pudo y consideró de valor. Sustrajo "un par de zapatillas Adidas negras, un cuchillo de cocina con la característica que en el filo estaba marcado y una mochila naranja, propiedad de la empleada", detalló en su denuncia. El bolso contenía, además de la documentación personal de la joven, la suma de 15 mil pesos.

Después el ladrón se dio a la fuga por calle Bélgica, hacia el norte. En el camino, notaron que se le cayó una riñonera negra. Cuando la revisaron descubrieron que tenía 26.190 pesos y el documento de identidad del malviviente decía que se llamaba Ariel Maximiliano Vargas y vivía en el barrio Lorenzo Valdez.

Con esos datos, más la descripción física, los policías tardaron apenas unos minutos en detenerlo. Lo localizaron en Rafael Cortez 460, cuando intentaba ocultarse tras los arbustos de esa casa, detalló el comisario Pedro Alaniz, jefe de la Comisaría 10ª.

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