Villa Mercedes: Ubican a la patota de jóvenes que golpearon y dejaron un herido de gravedad

Tallaferro y Justo Daract, en la manzana 862. Allí volaron piedras y ladrillos. Foto: Luciana Iglesias
Tallaferro y Justo Daract, en la manzana 862. Allí volaron piedras y ladrillos. Foto: Luciana Iglesias

Son nueve y tienen entre 13 y 17 años. Al lesionado le dieron un ladrillazo en la cabeza. Continúa en terapia.


El dato que encaminó a los policías de la Comisaría 36ª y del Departamento Homicidios a los sospechosos de herir gravemente a Jesús Silvera en una pelea no surgió de los registros de las cámaras del barrio 500 Viviendas de Villa Mercedes. La información que los guió vino de la mano de lo que relataron los amigos de la víctima, cuando uno de ellos pudo identificar con nombre y apellido a uno de los jóvenes que era parte del grupo que lanzó el ladrillo que dejó en terapia intensiva al muchacho de 19 años. Con esa información, en cuestión de horas, los investigadores localizaron no solo al sospechoso de causar la lesión, sino también al resto de sus amigos. Los presuntos partícipes son nueve, todos menores.

Algunos tienen 13, 14, 15 y 17 años y son vecinos del barrio La Ribera, comentó una fuente de la investigación. Por eso, desde que confirmaron que los sindicados no son adultos, la causa dejó de estar en manos del juez Penal 2, Leandro Estrada, y fue girada a la jueza de Familia, Niñez, Adolescencia y Violencia 1, Mariana Sorondo Ovando.

El personal de la Comisaría 36ª, a cargo de la subcomisario Susana Cuello, y de Homicidios, bajo las órdenes del subcomisario Sebastián Tula, alcanzaron a tomarles declaración informativa a tres de los jóvenes, en presencia de sus padres. Luego, la magistrada dispuso que no tomaran más testimonios hasta que el sumario policial sea elevado hoy y tenga la oportunidad de ver a los adolescentes.

Mientras tanto, Silvera sigue internado en la terapia intensiva del Policlínico Regional. Según informó una fuente de la comisaría, se mantiene estable. El joven fue ingresado al hospital con varias escoriaciones en el rostro, moretones en los ojos y dos heridas cortantes en el cuero cabelludo. Después establecieron que correspondían a una fractura del cráneo y un hematoma subdural, o sea una lesión tan seria que ocasionó la explosión de algunos vasos sanguíneos. Por todo ello, debió ser operado, para aliviar la presión que la inflamación del cerebro hacía contra el cráneo.

Los policías hablaron con los seis amigos de la víctima. Los jóvenes, de entre 19 y 23 años, relataron que pasaron la madrugada del sábado en una fiesta en el 500 Viviendas, su barrio. Al frente de ese domicilio había otra fiesta, contó una fuente.

En un momento de la madrugada, entre las 4 y las 4:30, uno de los amigos de Silvera estuvo en la reunión de la casa del frente. Allí "hubo un intercambio de palabras, se insultaron con otro integrante de ese grupo” que luego lanzaría el ladrillo a Silvera, dijo la fuente. Alguien le dio una trompada en la cara a otro y este respondió.

Pero todo quedó ahí. La pelea no avanzó porque "se hacía tarde y muchos empezaron a irse de la fiesta", explicó. Pero pasadas las 5, los amigos de Silvera salieron de la otra juntada y se cruzaron en la calle con el grupo de chicos que estaba en la otra vivienda.

En ese encuentro que tuvieron en la manzana 862, en Justo Daract y Tallaferro, ambos grupos se atacaron con lo que hallaron a mano: piedras y ladrillos.

De hecho, en un momento, los proyectiles se acabaron y, según las declaraciones de los amigos de la víctima, los adolescentes comenzaron a irse. Pero Silvera y compañía aparentemente fueron en busca de más ladrillos en viviendas en construcción que hay en la zona. Cuando consiguieron más, siguió la batalla campal.

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