La Justicia de San Luis confirmó la audiencia de formulación de cargos contra la exlegisladora albertista Anabela Lucero y otros cuatro exfuncionarios, acusados de robar a manos llenas en el Molino Fénix de Villa Mercedes.
Lucero no estará sola en el banquillo: la acompañará su pareja, el diputado provincial Joaquín Beltrán, además de su hermano, Enzo Lucero, quien oficiaba de jefe de Eventos; el coordinador de la Casa de la Música, Exequiel Scarel; y el coordinador de Teatro, Diego Torres. A todos se los investiga por robo calificado por poblado y en banda, peculado y defraudación a la administración pública.
La nueva cita judicial se fijó para el 5 de marzo, a las 8:30, en el Juzgado de Garantía N°4 de la Segunda Circunscripción Judicial. El dato surge después de que el Tribunal de Impugnaciones rechazara la recusación presentada por la defensa de Beltrán, quien intentó apartar al juez Santiago Ortíz, logrando demorar la indagatoria que estaba prevista inicialmente para el 21 de febrero.
De los cinco imputados, Lucero es señalada como la responsable política del Molino Fénix, mientras que Beltrán era el gerente del lugar. El resto cumplía funciones clave en la organización: Enzo Lucero, como jefe de Eventos (y hermano de la exdiputada), Scarel a cargo de la Casa de la Música y Torres como coordinador de Teatro.
En la última convocatoria, todos los acusados se presentaron ante la Justicia… excepto la propia Lucero, pese a que la Fiscalía asegura haberla notificado. Ahora, con la nulidad rechazada y la fecha firme, se espera que comparezcan todos para aclarar los detalles de lo que, según la denuncia, habría sido un desfalco en plena cara de la administración pública. De confirmarse estos cargos, estamos frente a uno de los casos de corrupción más sonados del último tiempo en la provincia.